Guiar a los estudiantes a reconocer su sexualidad como un diseño perfecto de Dios, fundamentado en principios bíblicos, promoviendo identidad, propósito y valor personal dentro de una cosmovisión cristiana.
Proveer a los centros educativos herramientas pedagógicas confiables y basadas en la fe que integren la educación en sexualidad con la formación espiritual, emocional y social, fortaleciendo así su misión educativa.